Si hace cinco años nos hubieran dicho que nos encontraríamos en esta situación, ninguno nos lo hubiéramos creído. Diríamos que es cosa de ciencia ficción. Pero, como siempre, la realidad siempre la supera, y en la situación de crisis en la que nos encontramos, y con un alto índice de paro en el país,  no nos extraña que la Región de Murcia supere el ranking de desahucios en el 2º trimestre de éste año, aumentando en un 640%, con 259 desahucios, con respecto al mismo período del año anterior, siendo el mayor por provincias con mucha diferencia.

Tiene que resultar muy frustrante perder algo que tanto te ha costado conseguir y que por ley, todos los ciudadanos tenemos derecho, como es el tener una vivienda digna.  Lo más gracioso del tema, es que siempre son  unos pocos los que montan la “verbena” y somos el resto de la ciudadanía los que tenemos que resolver los problemas.

Si hacemos historia, algo que todo el mundo dice que sabe y le gusta, pero a la que nadie presta atención, todo el problema que estamos sufriendo en la actualidad en nuestra Región, está directamente ligado con el bombazo inmobiliario de hace 6 ó 7 años atrás, en el que se suponía que esos grandes años de bonanza y de ladrillazo puro y duro, no se iba a acabar nunca: Craso error.

La situación se ha desbordado y muchos ciudadanos, que en su momento de estabilidad financiera, creyeron que podrían hacer frente a su hipoteca, en muchos casos des mesurada, en estos momentos se encuentran en una situación difícil e, incluso, peligrosa: llevan varios años sin trabajo, su prestación por desempleo se ha acabado y no pueden hacer frente a las letras de su hipoteca, acumulándose mes tras mes, y viéndose en la calle de un momento a otro con la familia a cuestas, y sin que las entidades bancarias quieran dar su brazo a torcer.

Hay organizaciones que quieren dar soluciones y hacer frente a éste tipo de situaciones, que aunque parezca mentira, afecta a muchas familias murcianas. Es el caso de la Unión de Consumidores en la Región de Murcia (UCE-RM),  que quieren llevar ante la Asamblea Regional una proposición no de ley en relación a la dación de pago y para la moratoria hipotecaria, dos buenas soluciones que se podrían aplicar, antes que echar una familia a la calle. Con la dación en pago, entregando la vivienda, la totalidad de la deuda quedaría liquidada. Y con la moratoria, se paralizaría los desahucios de familias en situación de solvencia involuntaria.

Otra buena solución ante un desahucio sería llegar a un acuerdo entre la entidad bancaria y la familia a través de un alquiler social, durante un periodo determinado de años con posible opción a compra. Pero éste tipo de soluciones parece que no satisfacen a los bancos, uno de los principales responsables de ésta crisis, y cuyas gestiones, en muchos casos, han dejado mucho que desear.

Por otro lado, otra organización que está haciendo mucho por estas familias murcianas, siendo referente en el resto del país, es la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Murcia, que hasta ahora, ha paralizado 37 de los 80 desalojos que se han frenado en toda España. Esta Plataforma no se limita a paralizar los desalojos, sino que también asesoran y atienden a las familias, estudian sus casos, les arropan y tratan de llegar a acuerdos favorables para todas las partes. Pero como ellos mismos dicen, “esto no ha hecho más que empezar”. Si hablamos de cifras, cada día se ejecutan 25 desahucios de media en nuestra Región.

En lo que llevamos de año, se han ejecutado 8000 desahucios, sin embargo, la Plataforma calcula que el próximo año la cifra se duplicará. Pero ello no ha impedido que la Plataforma Stop Desahuciados, han paralizado 37 desahucios con su presencia hasta ahora y han frenado otros 70 ejecuciones antes de que se realizaran. Ante estas cifras que parecen frías, yo les digo que ¡hurra!, por el trabajo tan humanitario que están realizando, seguir así, adelante, sin freno, ayudando a gente que lo necesita tanto.

El próximo sábado 15 de octubre, a las 20.00 horas, saldrá una manifestación con el lema “Por un cambio global”, desde el jardín de Floridablanca. Una movilización planteada por el movimiento 15-M y Democracia Real Ya, en una convocatoria a nivel internacional.