21 Junio 2012
La gravedad de la crisis económica, que ha diezmado parte de los sectores productivos en nuestra Región, y que conllevaría a que se fomentara un cambio en la estructura productiva de la Región de Murcia, ha llevado al presidente Valcárcel a crear un Comité Asesor en San Esteban para elaborar un plan que de urgente respuesta a las necesidades de la economía regional.
Aún tenemos en la memoria los últimos planes y replanes de los varios que ha confeccionado el Gobierno murciano, que no han pasado del papel a la realidad, acaso porque la difícil realidad les ha superado; pero además pone de manifiesto la imprevisión de los autores y signatarios de dichos planes, que acabaron por ser simples “brindis al sol”.
Sin embargo, ahora tenemos una reedición del mismo formato con amplitud de sus actores, lo que nos hace sospechar –que más allá de las intenciones, presuntamente buenas de los partícipes- en realidad el producto del Comité Asesor se antoja vano. Pero lo que resulta verdaderamente asombroso es que desde el mismo Comité se transmita que sus propuestas no tendrán virtualidad práctica antes de un par de años. Luego, confirmamos que la ocurrencia de crear este foro de “asesores en paralelo” del presidente, no responde a la finalidad pretendida; pues la respuesta se hace inminente por la propia urgencia económica y social.
Ello no obstante, en el ámbito de la política maquiavélica –en la que nuestro presidente es un maestro-, esta medida resulta brillante para sus intereses políticos y los de su gobierno, pues monta esta “tramolla teatral” para aparentar que ante la actual situación de emergencia política tiene respuesta y generosidad al dar participación aparente a la oposición, y a los interlocutores sociales (sindicatos más representativos, patronal diversa, y banca escogida –con escasa significación de su incidencia en la economía murciana, pues ni está Cajamurcia con su actual denominación, ni el BBVA, ni el Banco de Santander, que consideramos que por su incidencia financiera en la Región, tendrían bastantes experiencias y criterio para aportar en la referida Comisión-). Pero eso no importa, pues lo que interesa es la apariencia, y sobre todo, porque a partir de este momento el presidente Valcárcel se atrincherará tras esta iniciativa, y repartirá con ella su responsabilidad ante las demandas y protestas callejeras.
Además, ¿qué naturaleza tiene esta comisión?, simplemente política extrainstitucional, o sea de operatoria absolutamente negativa si lo que proponga no lo asume el gobierno regional. Pues si realmente el presidente quisiera atender sugerencias y proyectos alternativos a sus propias ideas y planes, realmente no habría desaprovechado la oportunidad del último pleno de la Asamblea Regional sobre el estado de la Región, en el que de forma autista y triunfalista se ciñó solo a su proyecto –sin la menor autocrítica- y rechazó de plano las críticas y sugerencias de los parlamentarios de la oposición. ¡Qué curioso..!. Justo en el foro decisorio que podía hacer ejecutivas las medidas que se asumieran. Y tras esa experiencia, ¿va a atender Valcárcel a las propuestas y sugerencias de González Tovar (PSOE), o de José Antonio Pujante (IU)?. ¿Con qué razones van a convocar UGT y CCOO a los trabajadores y a la ciudadanía a lanzarse a la calle a protestar, cuando ellos son miembros del Consejo Asesor de Valcárcel?. Precisamente un Consejo Asesor que tiene por delante un supuesto proyecto de trabajo cuyo fin no se prevé antes de dos años. ¿Acaso no hay incoherencia en todo esto?. Siempre se podrá acusar a la oposición y a los sindicatos de deslealtad institucional, si tras haber aceptado el “abrazo del oso” –propio de púgiles noqueados- simultáneamente alientan la protesta callejera.
Pero además, cabría preguntarse: ¿qué tiene mayor virtualidad práctica la Asamblea Regional –con parlamentarios elegidos por el pueblo- o esta Comisión –con empresarios y banqueros invitados por Valcárcel?. Resulta paradójico, por aparentar en la práctica una subversión del orden político y su representatividad institucional –cuyas formas y sedes habría que respetar más-.
Luego ante estos planteamientos, ¿qué ha llevado al PSOE y a IU a aceptar esta invitación?, ¿tanta necesidad de protagonismo tienen Tovar y Pujante?. Además para eso está la Asamblea Regional, a la que podrían haber remitido a Valcárcel para que cree una comisión en la misma; los sindicatos ya lo sabemos, están en “nómina” de subvenciones públicas, y la cosa no está para experimentos –pero esa es su propia trampa, su propia incoherencia-. ¡Error, grave error político…!.
Puestos a analizar representantes, además de que cada uno defenderá sus intereses propios o corporativos –difícilmente lo harán del bien común regional-, no hemos de pasar por alto la sobrevaloración que se le da al sector financiero –causante de la crisis financiera, por lo que difícilmente podemos pedir que el pirómano actúe de bombero-, pero que tiene la virtualidad que los miembros murcianos de la entidades bancarias de ámbito nacional no son más que meros delegados de sus jefes que residen fuera de Murcia y no asistirán a tal comisión, lo que hace que su grado de representatividad y compromiso real sea muy cuestionable.
Y finalmente, se echa en cara la ausencia de miembros de colegios profesionales murcianos en temáticas jurídicas y político-social, cuyas perspectivas también podrían completar la visión de conjunto de la Región, tales como los representantes de los colegios de abogados y de politólogos y sociólogos; o sectores sociales organizados como las asociaciones de consumidores y usuarios, que tampoco se ha contado con ellos. Aunque realmente, para lo que va a servir se pueden ahorrar las molestias de trabajar en vano.
(1) Miembros de la Comisión Asesora:
Bartolomé Viudez, Cajamar; (2) Juan Antonio Campillo, BMN; (3) José Antonio Franco, UPCT; (4) Javier Ruano, PP; (5) José Antonio Pujante, IU; (6) Daniel Bueno, CCOO; (7) Antonio Jiménez, UGT; (8) Miguel del Toro, CROEM; (9) Ramón Luis Valcárcel; (10) Juan Bernal; (11) Luis Martínez de Salas, Economía; (12) Rafael González Tovar, PSRM; (13) José María Moreno, Colegio de Economistas; (14) José Antonio Cobacho, UMU; (15) José Manuel Candela, CAM-Sabadell; (16) Víctor Guardiola, La Caixa; (17) Alfonso Egido, Cajamar; (18) Rafael Sánchez Calvo, UCOMUR y (19) un directivo de La Caixa. Forman el Comité Asesor constituido ayer en San Esteban.















