Bernardo Pérez Andreo


¿Recuerdan a Mauro, el tonto del pueblo que se había creído la patraña del milagro que todos los jueves sucedía en el pueblo gracias al montaje de las fuerzas vivas del mismo? Pues bien, este gobierno ya se parece a Mauro: una vez que el milagro ha fallado, allí se queda a esperar que suceda; a esperar que el milagro se produzca, como todos los jueves.

En este caso se trata de un pequeño golpe de estado cada viernes, cada Consejo de Ministros. Es un golpe de estado contra el Estado social que la Constitución española reconoce y que debería ser la guía de cualquier partido político legal, sin embargo, a sabiendas de lo que se hace, con nocturnidad y alevosía, se está desmontando sistemáticamente el modelo de Estado en el que, mejor o peor, hemos vivido los últimos 30 años. Pero se está haciendo de la manera más grosera posible: a todo prisa a ver si convencemos al dios Mercado y se produce el milagro de la recuperación económica. Todos los viernes, el Consejo de Ministro, como Mauro, espera un milagro con todas las decisiones que adopta, pero el milagro no se produce, el dios Mercado se muestra más iracundo aún la semana siguiente y el gobierno debe dar otro pequeño golpe de Estado, de forma compulsiva, para aplacar al gran dios que tan malas pulgas tiene.

El dios Mercado tiene dogma que hay que cumplir de forma tajante: abrir la economía, eliminar lo público y convertir al Estado en un mero gestor de la apropiación indebida de las élites sociales. Este dogma se expresa en un modelo de acción a cumplir sin vacilación: primero se rompe el Estado social mediante la desaparición de la universalidad en el acceso a los servicios públicos, sea la sanidad o la educación, introduciendo el pago por los mismos a la vez que se facilita la labor de la empresa privada. Introducido el pago selectivo, las clases más altas y quienes se lo pueden permitir se retiran de lo público, con lo que este pierde usuarios. Esta pérdida legitimará futuras reducciones del gasto que a su vez retroalimentan la huida a lo privado. Llegados a este punto se ha conseguido una segregación radical: lo privado para quien lo pueda pagar y lo público devaluado para las clases bajas y los extranjeros.

Esta es la intención del gobierno con la sanidad y la educación, pero también con las pensiones, el seguro de desempleo y la propia seguridad del Estado. Son el siguiente paso. Veremos cómo se sigue el mismo procedimiento. En primer lugar se reducirán las pensiones, sea por vía directa o indirecta, a la vez que se priman las seguros privados y los acuerdos en empresas, como sucede en ES.UU. Acto seguido se pondrá en pie de igualdad el sistema privado y el público, provocando la polarización social y la discriminación de una parte de la sociedad con la ayuda inestimable del Estado.

Lo paradójico de todo esto es que los sistemas privados sólo pueden funcionar si lo público se hace cargo de la parte no rentable. Si estos sistemas privados hubieran de cargar con el coste real, sería imposible, pero para eso está el Estado en el capitalismo, para asegurar la expropiación de lo común por parte de una minoría. Esta es la realidad, se está cometiendo un robo de los bienes comunes y dejamos que se produzca.

Berlanga que estás en los cielos, ora pro nobis.


La doctrina del shock es muy conocida desde que Klein publicara su imprescindible libro homónimo y más ahora que disponemos de un vídeo, que siempre es más llevadero que leer más de 500 páginas. En todo caso, esta doctrina ha sido aplicada de forma sistemática desde los años cincuenta por el imperio americano para imponer su hegemonía, pero muy especialmente ha sido aplicada para implementar las medidas económicas que la escuela de Chicago, del infame Milton Friedman (que se pudra en el infierno), exhalaba con cada eructo de su gurú. Estas políticas económicas ideológicas no respondían a ningún criterio racional, sino a la necesidad de imponer unas medidas que favorecieran las inversiones de las multinacionales y de los medios financieros de Wall Street, cada vez más poderosos. Entre las medidas aplicadas con denuedo en Chile, Argentina, Thailandia o Kenia, ya con la ayuda del FMI, del BM o de la CIA, da igual, se encuentran todas las que estamos viendo que los gobiernos títeres de ZP y de Don Mariano están aplicando en España, sea por convicción o por obligación. Si damos un repaso veremos que lo aplican es lo mismo y las consecuencias serán idénticas. De esta manera tendremos una especie de bola de cristal para ver el futuro que nos espera.

Veamos, las medidas que se aplicaron en los años setenta en los países citados arriba son: reducción del gasto público en Sanidad y Educación, que provoca un aumento del gasto en los sistemas privados entre la población que lo puede pagar. Disminución de los trabajadores públicos y la consiguiente reducción del empleo y aumento de la inseguridad laboral, en parte también por una legislación más laxa. Eliminación de las trabas para la repatriación de capitales por parte de los inversores y protección de las inversiones especulativas. Movilización de los medios de comunicación para que defiendan las medidas adoptadas por gobiernos impuestos e indignos, si no directamente golpistas. El resultado fue introducir sus economías en un bucle destructivo que les llevó a perder las pocas conquistas que habían adquirido, entre ellas cierta autonomía y una aceptable protección social. Esto mismo es lo que se está aplicando en Europa, en Grecia, Portugal, Italia y España, especialmente.

El caso de España es especialmente sangrante. Los capitales internacionales empujados por los intereses de los capitales nacionales concentrados en la banca, comenzaron una campaña perfectamente orquestada en 2008 para salvar su riqueza a costa del país entero. Sabían muy bien que la población no aceptaría la cruda verdad de lo que se iba a realzar, de ahí que se hizo paso a paso. Lo primero fue convencer al anterior gobierno que había que rescatar a los bancos, medida que se realizó con la excusa del Bien común, no se puede dejar caer a la banca, y que ya ha costado la friolera de 280 mil millones de euros, el 25% del PIB español. Como el agujero de la banca está cifrado en más de 2 billones de euros, el siguiente paso era rellenarlo, y el medio más rápido es convertir la deuda privada en pública con la ayuda del Banco Central Eurorpeo. Los bancos toman el dinero al 1% y lo prestan a España a una media del 4%. Con este procedimiento hemos pasado de tener una deuda a fecha de 1 de enero de 2008 del 36,9% del PIB, la menor de Europa, a ser del 68,7% a 1 de enero de 2012 y con perspectiva del 79% a fin de año. La maquinaria mediática de los bancos, es decir el 90% de los medios de comunicación, ha empezado la agresión contra la verdad, inculcando que la deuda es culpa de ZP y del Estado que es un manirroto. Los datos están claros: el aumento de la deuda se debe en un 80% al rescate bancario y en un 20% a los efectos de la crisis. Ni es culpa solo de ZP, ni mucho menos del Estado social. Los datos nos dicen que el gasto per cápita en España está 10 puntos por debajo de la media UE.

El último de los pasos de este shock contra el Estado social, es convencer a la población de que esto hay que hacerlo y es lo bueno para salir de la situación. Las medidas son duras pero nos sacarán, dicen. Es una pura falacia, saben que España va camino de la quiebra absoluta y este estado de cosas es querido y buscado para conseguir meter tanto miedo que nos quedemos paralizados, como ya hicieron en Argentina o Chile, en Indonesia o El Congo. La doctrina del shock se está aplicando contra los españoles de forma precisa y sistemática y nos va a costar el futuro de nuestros hijos. Nos dejan pocas salidas y ninguna buena, pero hacemos algo o esto nos llevará a una oscura caverna durante decenios. Quizás sea esta la forma de crear otra vez la conciencia perdida, no lo sé, pero a un precio muy alto.

La doctrina del shock - doblado al español y completo

Bernardo Pérez Andreo

Creo que, más allá de la habitual guerra de cifras, lo que se desprende de la jornada de huelga de ayer es que los curritos se han sumado mayoritariamente, mientras los oficinistas, los trabajadores de cuello blanco, no lo han hecho. La industria, gran parte del transporte y el sector de limpieza ha tenido un seguimiento muy mayoritario. Los polígonos industriales han cerrado casi en su totalidad y la actividad productiva casi estaba detenida. Eso son datos constatables, sea mediante el consumo eléctrico o mediante la simple visualización de los grandes centros industriales.


Es difícil saber a qué atenerse con estos volubles mercados. Se supone que el gobierno actual es de los suyos, que está haciendo la política de ajuste que ellos querían, que está recortando el gasto superfluo y el no superfluo, que está ajustando las cuentas a las Comunidades Autónomas, que está metiendo en cintura a los sindicatos y a los obreros, que le ha cantado las cuarenta a los funcionarios y que los empresarios han recibido las señales positivas que deseaban. Entonces, ¿qué coño pasa con los mercados que no aflojan y van ya por los malditos 400 puntos básicos, cerca del nivel de intervención de los 500? Yo tengo tres posibles explicaciones y el tiempo, es decir, la próxima semana, se verá cual es la acertada.

1. Los mercados no se creen los presupuestos del gobierno y no se los creen porque son de ciencia ficción. A ver, si los datos del propio gobierno son que habrá recesión de 1.7% y el recorte del gasto, sobre todo en inversión, será del 3% del PIB, entonces el recorte del PIB será de, al menos, un 3% y eso significará que habrá que dedicar más dinero a la deuda, con lo que nos costará más pagarla y nos exigirán más intereses. Pero hay más. Si hay tal recesión y el desempleo aumenta hasta los 6 millones o más, entonces habrá más gente morosa, las empresas venderán menos, tendrán que despedir más y los bancos se quedarán con más deudas. Es decir, que el Estado se irá haciendo con la deuda privada de los bancos, como ha venido haciendo desde 2009, y eso supone pasar del 80% de deuda prevista para todo el año a más del 120% y eso es quiebra del Estado. Lo que hacen los mercados es anticiparlo, profecía autocumplida.

2. Los mercados están dando una lección al gobierno. Rajoy se atrevió a rechistar, cual alumno respondón, poniendo el déficit este año en el 5.8%, frente al 4% que decía la UE. Pues bien, se quedó en el 5.3 y el gobierno sacó pecho. Ahora se está enterando de qué cuesta eso en el mercado. Se creyó el gobierno que no le harían lo que a Zapatero en mayo de 2010. Ja, ja, ja. No querías arroz... pues dos tazas. Cuando Rajoy culpaba a Zapatero de no generar confianza en los mercados, no se podía imaginar que le iban a dar de su propia medicina. Como se ha terminado ya la barra libre del BCE. Sí, ese billón de euritos de nada que habían apoquinado al 1% a los bancos para que compraran deuda pública al 5%. Ese billoncete se ha terminado y ahora toca especular. Ni confianzas ni leches, pasta pura y dura. Los mercados han visto que el gobierno de España ha actuado con consideraciones electorales, sin tocar otra vez a los funcionarios ni bajar las pensiones, ni Educación o Sanidad, pues le damos duro y ya bajará la cabeza. Efectivamente, Luis de Güindos, como le llaman algunos por su atildamiento british, ya ha dicho que tocarán Educación y Sanidad. Cuando abran los mercados se va a enterar, no solo Sanidad y Educación, subirán el iva, bajarán las pensiones, recortarán el sueldo de los funcionarios y eliminarán lo que queda de dependencia. Y si no, al tiempo.

3. Y por último, una combinación de las dos anteriores más la lógica del capitalismo financiero en estado puro. Yo me imagino a Mister de Güindos hablando con sus antiguos colegas, cuando él mismo hacía estas cosas en Lehman Brothers: "hombre, no me hagáis esto, cabrones". Y sus colegas respondiendo: "no es nada personal (de fondo suena El Padrino), son negocios, tú harías lo mismo". En fin, que entre pillos anda el juego y el señor Rajoy se está enterando de qué va esto de verdad. Ni confianza, ni austeridad, ni un gobierno que gobierne ni San Pedro que bajara del cielo, son negocios Mariano, NE-GO-CIOS, Capici?


Si el grano de trigo no muere... ¿qué bien pintó la resurrección Van Gogh! La vida está marcada por la muerte y a pesar de ello hay que seguir, porque la Vida supera a la Muerte. ¡Feliz Pascua de Resurrección!


"Multiplicaos y dominad la Tierra", con estas palabras se ha argumentado durante buena parte de los siglos precedentes el dominio del hombre, especialmente el occidental, sobre todos los recursos del planeta. En el fondo no era sino la expresión de la avaricia de un modelo de ser humano, el productivista, que no puede poner nunca freno a su ambición. El economicismo actual es hijo legítimo de este pseudocristianismo que hace una lectura sesgada de los textos bíblicos y poco conforme al sentido originario. Hemos de agradecer esta interpretación a ese cristianismo extendido en Estados Unidos, que se cree el elegido para gobernar el mundo y legitimado para emprender todo tipo de rapiñas contra la naturaleza y contra otros países.

Al finalizar el siglo pasado nació en aquel continente un ambicioso proyecto al amparo de estos grupos llamados cristianos y apoyado por las grandes industrias del petróleo y la armamentística que se denominó y denomina Project for de New American Century. Se entienden a sí  mismos como el resto salvador de la humanidad amenazada por el comunismo, el feminismo, el multiculturalismo y demás enemigos de la libertad, es decir, de su libertad para hacer cuanto les dé la gana. Piensan que USA es el New Roman Impire y que como tal debe ejercer su dominio sin permitir que nada ni nadie lo estorbe. Sus estudios y proyectos han servido a la era de Bush para llevar a cabo varias guerras y la mayor rapiña al planeta en toda la historia.

Ahora, bajo Obama, siguen siendo los que proveen el pensamiento que modela la política exterior.

Sin embargo, con ser todo esto alarmante, y no en menor medida la posibilidad cierta de que los acontecimientos del 11S fueran un acto con bandera falsa, con todo lo que eso implicaría, lo peor de todo, lo más grave para la subsistencia del ser humano, e incluso la propia vida superior en la Tierra, es la voracidad con la que se están buscando los recursos fósiles y minerales que la Tierra ha atesorado durante los últimos 500 millones de años.

El año pasado, la Agencia Internacional de la Energía emitió un informe en el que, con datos científicos contrastados en la mano, confirmaba que en los próximos 25 años se perderá el 75% del crudo actual y que habrá que sustituirlo por otros yacimientos.

El problema está en que el petróleo fácil, económico y rápido de procesar es el que se acaba y ya solo queda en el planeta, pensemos lo que esto significa, el petróleo difícil de extraer, lento en procesar, peligroso de obtener y de mala o muy mala calidad. Se estima que el 75% del petróleo que queda es de este tipo. Qué implica esto, pues que aumentará el precio de su procesamiento y por tanto el precio de todo el sistema de producción y distribución, sobre todo el precio en sufrimiento humano para los países empobrecidos.

Los riesgos para la vida del ser humano y el planeta son evidentes. Primero las prospecciones en aguas profundas en el Golfo de México, en el Ártico, en Brasil o en la costa Canaria. Su coste económico y medioambiental es de tales dimensiones que se nos escapa poder imaginar lo que podría suceder si hubiera un accidente. Pero también están las extracciones de arenas bituminosas en Alberta, que ya han terminado con la extracción a cielo abierto y ahora continuarán en el subsuelo. El grado de destrucción ecológica no tiene parangón hasta ahora, a no ser que la extracción del gas de esquisto se generalice y nos veamos con una contaminación masiva de las aguas subterráneas y marinas.

Pero no podemos olvidar tres grandes tragedias que continúan: la extracción minera a cielo abierto en el Amazonas, la extracción de oro y otros minerales en África y la sistemática destrucción del corazón del antiguo Zaire para extraer el maldito Coltán. Pero basta por hoy de desgracias, otro día contaremos cómo la ambición de algunos ha llevado a la muerte a más de 6 millones de personas.